me importa un pito
que no te encadenés por el tíbet
que no seás la rosa
zen
que cabe
en la palma de la mano
que tu caligrafía hable en voz baja
como quien confiesa
tener sífilis
que el silencio
abra
su plumaje brillante
como un pato mandarín
que el silencio
cierre
su bóveda oscura
como carne de siervo
porque
yo me quedo
con tu ortoepía
al decir la palabra superficial
con tus ojos
como trenes que viajan a tokio
con tu boca
lo más campante
como una invitación a lo lúdico
con tu pelo
como la montaña rusa
más
copada del mundo
que no te encadenés por el tíbet
que no seás la rosa
zen
que cabe
en la palma de la mano
que tu caligrafía hable en voz baja
como quien confiesa
tener sífilis
que el silencio
abra
su plumaje brillante
como un pato mandarín
que el silencio
cierre
su bóveda oscura
como carne de siervo
porque
yo me quedo
con tu ortoepía
al decir la palabra superficial
con tus ojos
como trenes que viajan a tokio
con tu boca
lo más campante
como una invitación a lo lúdico
con tu pelo
como la montaña rusa
más
copada del mundo