medio como que la
vida se fue
convirtiendo en una patada entre los dientes
no
es fácil ser un perdedor
tener relleno
de caramelo de vainilla
bajo el kévlar fingido y fútil
el
corazón como una fría esponja
sangrienta
soltando lágrimas sucias
lo que
ácido de baterías
orquídeas
en picada de ázoe y clara de huevo
los ocasos no terminan
como submarinos
amarillos
el pezón brutal del lunes sólo da
perdigones
tan tonto y trágico
es el último y tercer acto
y el
final está cantado
no me quedo con la chica
lunes, 14 de octubre de 2013
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