como una
codorniz que asomara
su torpe cabecita
por las ventanas del cráneo
sucede
inhóspito
relámpago verde
como el que
más
cual una pequeña
garganta
sofocada por
un pulgar de
muñeca
de ojos que asustan
detrás de la hojarasca
un pulso infinito
venas
como húmedos puentes
de mimbre
No hay comentarios:
Publicar un comentario